Nuestra Esencia
Nacida del deseo de traer alegría táctil al mundo
Más que un juguete
Flubbies nació con una misión simple: crear objetos que capturen la nostalgia de la infancia a través de la escultura y la joyería de autor. Creemos en el poder de un recuerdo tangible y la calma que un compañero suave trae en un mundo cada vez más digital.
Cada Flubbie está elaborado a mano con materiales orgánicos y reciclados, asegurando que tanto tú como el planeta estén cuidados.
"Un Flubbie no es solo un objeto — es un recordatorio de que siempre mereces un momento de ternura."
Sostenibilidad
Materiales orgánicos y reciclados que cuidan de ti y del planeta.
Hecho a Mano
Cada Flubbie es único, elaborado con atención al detalle y amor.
Hecho con Amor
Ponemos nuestro corazón en cada puntada para crear algo verdaderamente especial.
Envío Cuidadoso
Tu Flubbie llega envuelto con amor, listo para ser el regalo perfecto.
El Acto de Alquimia
Trabajamos con materia líquida que fluye desde la emoción hasta encontrar su peso, su forma y su brillo. Sin moldes — pura escultura de las manos de Caro.
Hecho a Mano
Esculturas creadas puramente por gestos plásticos. Sin cortes ni confecciones. Cada pieza es única.
Elementos en Armonía
El aire y el fuego condensan la medida justa de las cosas, suspendiendo en un loop infinito recuerdos y movimientos posibles.
Piezas Coleccionables que son
Fantasías Portables
Un Flubbie es una mini escultura hiperreal que encapsula la inmensa potencia de lo pequeño e inolvidable. Son amuletos livianos, diseñados para acompañarte y transportarte a paisajes de ensueño en cualquier momento.
Son puertas directas a los recuerdos más preciados: el destello de un manantial soñado, la flor silvestre que crecía en la barda, la magia de la niñez.

Hecho en México
Con amor, nostalgia y polvos de hadas 🧚
Conoce a Carolina Estrada

Flubbies no son solo objetos; son fragmentos de un mundo tridimensional lleno de color y vida. Es un modo contagioso de imaginación donde el misterio se vuelve cuerpo y la obra ¡quiere ser vivida!
Cada pieza nace de un proceso espiritual y artístico único — casi como un truco de magia. Carolina trabaja con materia líquida que fluye desde la emoción hasta encontrar su peso, forma y brillo justo. Son esculturas creadas puramente por el movimiento de sus manos; gestos plásticos sin cortes ni confecciones.
Sus creaciones son puertas directas a los recuerdos más preciados: el destello de un manantial soñado, la flor silvestre que crecía en la barda, la magia de la niñez y esa nostalgia de la cabaña vieja de los abuelos.
— Hecho en México con amor, nostalgia y polvos de hadas. 🧚✨